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Quédate que dependemos uno del otro.

A pesar de la edad, hay miedos que me encojen el corazón. Existen miedos que me paralizan, me congelan los párpados y un insoportable cosquilleo me recorre el cuerpo. Aun me escondo debajo de las mantas de mi cama para llorar. El pánico a las alturas, el miedo a los insectos, el miedo a la vida, el terror de perder o de defraudarme, son miedos que me matan. Pero ninguno de estos  se compara con el de perderte
Supongo que el miedo a perderte me ha marcado tanto, que me despreocupé de hacerte feliz. Quizá mis miedos son los que nos separan, aunque estemos tan cerca uno del otro. Tal vez mis dudas, mi baja autoestima y mi desconfianza han hecho que te pierda. Digo tal vez, porque siempre volverás o al menos eso espera mi corazón. Siempre lo haces, siempre regresas y vuelves a enamorarme. Puede que todavía nos quede una oportunidad más. 
Quisiera quedarme los momentos y tenerlos siempre conmigo para recordarme que existes, para tener la seguridad de decirme que te he tenido en mi vida. Desgraciadamente, ya no me quedan momentos, el tiempo lo desgasta todo... Así que será cuestión de tiempo que consiga olvidarte, corrijo, será cuestión de tiempo que entienda que ya no nos quedan más momentos. ¿Olvidarte? No creo que consiga olvidarte alguna vez, de una forma u otra, siempre formarás parte de mi vida.     

Ya es definitivo, te quiero.
A ratos me muero de ganas por suplicarte y rogarte para que confíes en mis palabras, a veces se me escapa un ''te quiero''. No quiero complicar más la situación, pero necesitaba decírtelo. Por mas que yo no quiera, es inevitable enamorarse de ti. Escondí durante demasiado tiempo la realidad por el miedo a perderte y ahora que siento que te vas, que te alejas a pasos gigantescos me tomo esto como mi última oportunidad. Quédate un rato más. Total, por ser feliz unos días más no pierdes nada. Quiero tenerte más tiempo del tiempo que tengo, quiero que te quedes y que me quieras. Te exijo que me des nuevos momentos. 

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