Ir al contenido principal

Primavera y corazones de invierno

El invierno. Diciembre. Esa época del año es la que más aborrezco. ¿Motivos? Uno. El frío. Sí, el frío que es capaz de indagar por lo sentimientos, congelándolos y paralizándolos. Se cuela por los pies, desde nuestros dedos meñiques hasta la nariz, recorriendo cada rincón escondido de nuestro cuerpo. Endureciendo nuestra alma, nuestra existencia. Incluso a veces ese frío nos obliga a expulsar un hálito, desde nuestra boca, de auxilio. Intentando captar la atención de cualquier otra ánima que padezca la misma sensación glacial.
Odio diciembre y sus consecuencias. El invierno es largo, largo y difícil de llevar. Es como si en invierno mis sentimientos invernaran y no despertaran hasta bien entrada la primavera. Es raro y quizá complicado de entender. Lo especial de esta vez es que ya hemos entrado en la primavera y mi corazón sigue perteneciendo al invierno. Ni siento ni padezco, ni te odio ni te quiero. Hoy aquí, tal vez mañana allá. 
Siento que te pierdo y mi indiferencia, además de mi orgullo, se cruzan de brazos observando sonrientes como te alejas, día a día, hora tras hora. Ya os lo he dicho, el culpable es el frío.



Comentarios

Entradas populares de este blog

El invierno se queja

El verano se acaba y con él deberían esfumarse tus besos y caricias por la espalda. El verano cree que es hora de dormir y con él...y con él debería dormir tu recuerdo. Sería cínico por mi parte autoconvencerme y  decirme ante el espejo, que éste ha sido un verano como cualquier otro...pues yo muy bien sé que ha sido algo singular y sobre todo, especial. Tan especial como dormir contigo. Pudiste ser tú mi zahir, pude ser yo tu musa, pudimos ser nosotros, ser nosotros en presente y futuro. Qué destino más rencoroso y maníatico. Pues ahora sólo podemos ser nosotros en pasado.

PequeñasInspiraciones en clase

Como si quererle fuera tarea fácil, me dijo: ''Quiéreme sin dudas'' Y una que no está acostumbrada a que los sentimientos sean lo primero...pues qué quieres que te diga. Hice de tripas corazón y me acordé de todo el tiempo que estuve esperando a alguien como él y casi sin pensarlo, le susurré ''Te quiero, te quiero sin dudas y...'' Luego no hicieron falta más palabras. Me besó y su aliento formó parte de mi respiración. En ese instante supe que era él y jamás volví a dudar, pero si en algún momento lo hago...Estoy segura que él y su boca estarán ahí para recordarme cuánto nos queremos y que las discusiones sólo son maneras de demostrarlo.

No sé si es amor o hambre.

No puedo, no me salen palabras para describir como me siento. Necesitaba abrir este mundo de sensaciones y aclarar mis ideas. Pero es tanto lo que me ocurre, que se me hace imposible encontrar las palabras correctas.  No tengo nada claro. No sé como actuar, ni como hablar, tampoco sé qué decir ni como debo hacerlo, no sé donde está mi lugar, ni quienes son las personas a las que quiero a mi lado. Ahora mismo me siento tan vulnerable y pequeñita como una flor. Una flor débil y volátil, que con el minúsculo soplo de aire puede desvanecerse en la nada. Será cuestión de tiempo. Dicen que el tiempo lo arregla todo y nos pone a cada uno en su lugar, pero tiempo es precisamente lo que no tengo. No me apetece seguir al ritmo del mundo. Estoy molesta con todo, todo es tan perfecto que me siento inútil. Estoy enfadada con el mundo.  No sabría como explicarlo porque es un cúmulo de sensaciones desconcertantes. Por eso mezclo sentimientos y solo logro embarullarme aun más. ...