Soy tranquila, insegura, apasionada, antipática y no suelo ser romántica. No me gustan los compromisos amorosos, ni depender de nadie, me gusta estar sola y conocerme mejor. Me aburre la monotonía y me desesperan las personas inútiles. Soy patosa, no creo en Dios, creo en el destino y en el hombre. Me encapricho con facilidad, soy una niña malcriada y mimosa, me gustan los retos y superarme. Adoro los pequeños detalles y las baladas, normalmente no reconozco que me equivoco sólo lo hago cuando es mi única opción. También soy orgullosa por lo tanto no me gusta pedir perdón, aunque lo hago por esas personas que valen la pena. Soy rencorosa y tengo buena memoria. Soy de letras y Cupido me odia, tengo mal humor, soy un poco bipolar. Me agobian las personas que lo quieren saber todo a todas horas, no soporto a la gente que va de víctima. Soy una yonki de la música, tengo bastantes amigos pero sigo sola. No me gusta la ciudad donde vivo, de mayor quiero ser como mi abuela. Me gustan los animales y el mar. Me gusta la naturaleza, ir al campo pero soy alérgica a los insectos. No me gusta mi pelo, ni mis pies, no me gustan las cartas, juego a videojuegos de zombies y coches. No me gusta madrugar, pero sí ver el amanecer. Me gusta el fútbol y soy un poco bestia. Me muerdo las uñas, no me pinto los labios, ni uso perfumes. Saco fotos para congelar esos momentos, tengo una cajita de recuerdos y un álbum de fotos medio vació para compartir contigo. Y debes saber que tengo un mal despertar y tardo una hora en ducharme y una y media en bañarme. No cocino, ni pretendo hacerlo, sobrevivo a congelados. Algo muy interesante: odio al que me miente. No tengo un helado preferido, me gustan todos. Lloro al menos una vez al mes. Colecciono pinta uñas y figuras de cerámica. Pienso que para poder vivir en este mundo es obligatorio estar un poco loco. No me gustan las cosas mal hechas y me gusta el verano aunque en los días de calor añoro el otoño.Veo capítulos de mis series preferidas y duermo boca abajo. Sólo me gustan los números pares, creo que si las cosas ocurren dos veces es porque a la tercera no me pasará porque lo habré aprendido. No me gustan que me manden callar cuando aun me quedan muchas cosas por decir, ni que la gente desaparezca sin decir adiós pero yo sí lo hago. Esta soy yo y mis manías. Ahora que ya sabes como soy, no te atrevas a volver a mentirme ¿Quieres seguir conociéndome?
Las cosas me iban bien hasta que inesperadamente llegaste tú. Un día cualquiera en el que no tenía mucho que hacer, apareciste. Gracias a las redes sociales nos conocimos. Debo decirte que al principio no me llamaste la atención, aunque la gente me decía que eras de mi mismo pueblo y te comentaban cosas de mi, no te di mayor importancia. No tenía intención de conocerte, ni siquiera quería que supieras de mi vida, pero las cosas fueron a más. Y claro, comencé a contarte mis pensamientos, cosas de mi vida y en ese momento fue cuando comenzó todo. Aunque seguía con la idea de que solamente seríamos amigos, me empezaste a enganchar. Hablábamos hasta altas horas de la madrugada. Me sentía bien hablando contigo, por eso luego yo te iba buscando para estar mas cerca de ti. Nos hacíamos reír mutuamente, tanto que aun recuerdo una noche en la que hicimos tonterías, una tras otra. Siéndote sincera, me encantó aquella noche y sé que aunque hayan cambiado las cosas...e...
Wohhh! A eso se le llama hablar claro! Curiosas manías las tuyas, jeje. Sigue así! Besos!!!
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