Ir al contenido principal

La mente no olvida.

Hoy a sido un día bonito y soleado hasta que sin darme cuenta me han venido a la cabeza momentos que pensé que estaban olvidados. Cosas que se te quedan grabadas en la vida para siempre. Ahora ya no es un día para estar feliz sino para estar triste y con sensación amarga al  recordar aquello que te hace realmente daño en la vida.
Queridos lectores, luchar por lo que quereis he intentar no introduciros en una espiral profunda y sin salida. De no ser así lo llevareis siempre con vosotros en esa mochilita invisible que hay sobre nuestra espalda.
Un saludo y hasta pronto. Nat.

Comentarios

Entradas populares de este blog

cuando quiero quererte decides olvidarme.

Las cosas me iban bien hasta que inesperadamente llegaste tú. Un día cualquiera en el que no tenía mucho que hacer, apareciste. Gracias a las redes sociales nos conocimos. Debo decirte que al principio no me llamaste la atención, aunque la gente me decía que eras de mi mismo pueblo y te comentaban cosas de mi, no te di mayor importancia. No tenía intención de conocerte, ni siquiera quería que supieras de mi vida, pero las cosas fueron a más. Y claro, comencé a contarte mis pensamientos, cosas de mi vida y en ese momento fue cuando comenzó todo. Aunque seguía con la idea de que solamente seríamos amigos, me empezaste a enganchar. Hablábamos hasta altas horas de la madrugada. Me sentía bien hablando contigo, por eso luego yo te iba buscando para estar mas cerca de ti. Nos hacíamos reír mutuamente, tanto que aun recuerdo una noche en la que hicimos tonterías, una tras otra. Siéndote sincera, me encantó aquella noche y sé que aunque hayan cambiado las cosas...e...

Monotonía, me atas.

Quieta, inmóvil, sentada en cualquier banco sucio de la ciudad. La lluvia rabiosa empapaba cada uno de mis pensamientos. Mirando a ninguna parte , pensando en cómo ordenar mi vida, nuevamente. Intentando parar mi tiempo por un momento, simplemente. Dejé que las dulces gotas de agua hicieran, lentamente, el amor con mi cansada alma. Mientras tanto, en mis cascos, la música me golpeaba a traición el corazón. Cada nota recorría cada célula de mi organismo, retumbando allí por donde pasaba. En ese momento todo valía, no había normas, ni sentimientos inoportunos. Era como un ser inerte. A ratos se me olvidaba respirar. Mi alrededor era borroso, la gente se movía rápido y el mundo no paraba. Sus miradas flaqueaban, estaban a punto de romperse.   Queriendo salir de mi cuerpo, volé. Volé tan alto que ni siquiera podía escuchar mis miedos. Estaba más sola que nunca y nadie podía juzgarme. Levité, mi ser flotaba por el aire, como si no pesase. Libre de temores, de a...

El invierno se queja

El verano se acaba y con él deberían esfumarse tus besos y caricias por la espalda. El verano cree que es hora de dormir y con él...y con él debería dormir tu recuerdo. Sería cínico por mi parte autoconvencerme y  decirme ante el espejo, que éste ha sido un verano como cualquier otro...pues yo muy bien sé que ha sido algo singular y sobre todo, especial. Tan especial como dormir contigo. Pudiste ser tú mi zahir, pude ser yo tu musa, pudimos ser nosotros, ser nosotros en presente y futuro. Qué destino más rencoroso y maníatico. Pues ahora sólo podemos ser nosotros en pasado.